Escritos y Poesía / Writings and Poetry

Escritos/Writings

-Tenia much energía pero no muerde. / He has a lot of energy but he doesn't bite.

-De donde viene tu canto? / Where does your song come from?

-¡Ver la vida como es! / To see life as it is! 

     --Franco Casadio

 

Mi testimonio sobre la practica de la meditación / What I have to say about the practice of meditation,

Zayra Castillejos

 

Un cielo lleno de estrellas / A sky full of stars, Olga Grijalva

 

Poesia/Poetry

El silencio, Guadalupe Angela   (desde el retiro feb 2018)

¿De donde viene este canto?, Guadlupe Angela   (desde el retiro feb 2018)

Poemínimos a partir del koan “Cuenta las estrellas” / Little poems from the koan "Count the stars", Guadalupe Ángela

ESCRITOS / WRITINGS

 

Tiene mucha energía, pero no muerde!!

Franco Casadio

 

Es sábado por la mañana y de costumbre me dirijo hacia el cerro con la camada de perros, ya saben que es día de paseo y yo con mis ojeras queriéndome quedar entre las sábanas pero ya tengo a tres esperando, además dicen que hace bien caminar por la naturaleza. Todo verde y fresco dándome la bienvenida. Gozo cómo estás tres bestias ven cada mañana como algo nuevo, nuevos olores, nuevas ardillas, tierra húmeda, agua limpia y fresca que espera ser tomada.

 

Me siento en el llano y cierro los ojos. Inhalo y exhalo, escucho los sonidos que hay a mí alrededor y mientras escucho, escucho mis pensamientos que se reflejan en esta camada. Tao queriéndose tragar el mundo ya no le entra tanto aire por su hocico, de un lado a otro moviéndose sin parar pareciera que fuera mi ansiedad, mis deseos y fantasías imaginándome mil cosas. Canela, es ese pensamiento que fuera una flema un obstáculo siempre al lado tuyo, fiel aunque le digas que se corra, ella siempre está al lado como esa preocupación constante que no te deja ver lo que te rodea. Lila el pensamiento aislado esa paz que más de una vez anhelo y que ni se te ocurra molestarla porque ella es feliz en su metro cuadrado. Abro los ojos y observo los árboles que están a mi alrededor y el cielo está nublado como si los cuatro estamos refugiados en este cerro.

 

Recuerdo el koan: Vuélvete Guanyin, da alojamiento a una persona sin hogar.

 

Vamos camino a casa y me encuentro con un señor, me pregunta: Por qué su perro da muchas vueltas en círculos?. Respondo: tiene mucha energía, no muerde!!! Es así.

 

A los pocos pasos pareciera que la respuesta fue hacia mi, tantos pensamientos dando vueltas en círculos y que no muerden!!! Solo pensamientos, muchos de ellos no nos dejan dormir, nos intranquilizan, pero están ahí, es Así!!! Donde estará Guanyin? De seguro que los cuatro encontramos alojamiento en el cerro.

He Has A Lot of Energy, But He Doesn’t Bite!

Franco Casadio

It's Saturday morning and I usually go to the hill with this gang of dogs. You already know it's a day for walking, and me with circles under my eyes wanting to stay between the sheets. But I already have these three waiting. Besides, they say it's good to walk in nature. All green and fresh welcoming me. I enjoy how these three beasts see each morning as something new, new smells, new squirrels, damp earth, clean and fresh water waiting to be drunk.

 

I sit on the little level area and close my eyes. I inhale and exhale, I hear the sounds that are around me, and while I listen, I listen to my thoughts that are reflected in this gang…Tao wanting to swallow the world and so does not get much air through his snout, from one side to another running without stopping, it would seem that it’s my anxiety, my desires and fantasies imagining a thousand things. Cinnamon is that thought that is like a sticky glue, an obstacle always next to you. Even if you tell her to run, she is always faithfully next to you like that constant worry that does not let you see what is around you. Lila the solitary thought, that peace that more than once I yearn for. And you do not even think about bothering her because she is happy in her square meter. I open my eyes and look at the trees that are around me and the sky is cloudy as if the four of us are refugees on this hill.

 

I remember the koan: Taking the form of Guanyin, give shelter to a homeless person.

 

We go home and I meet a man; he asks me: Why does your dog go around in circles? I answer: he has a lot of energy, but he does not bite!! It is like that.

 

In a few steps it seems that that answer was for me, so many thoughts circling and not biting!! Only thoughts. Many of them do not let us sleep, they make us uneasy, but they are there, it's like that! Where will Guanyin be? Surely the four of us found lodging on the hill.

¿De Donde Viene Tu Canto?

Una Experiencia del Retiro por Franco Casadio

El silencio se siente en el salón, hay tanto espacio en él!!! Y todo cabe en este momento, mi respiración,  inhalo y exhalo sin esfuerzo, la temperatura del aire empieza a cambiar, sonidos a lo lejos, cantos de los pájaros, quizás el ruido del pueblo a la distancia, el viento que acaricia los arboles, algún ronquido de un compañero y como no? el mosquito que entra a visitarnos, será el mismo que el de agosto pasado?

 

Pensamientos uffff muchos, preocupaciones ni hablar , dudas jajajaja , claro que si!!!.

 

¿Sera necesario poner la mente en blanco si  en este silencio cabe absolutamente todo? Solo inhalo y exhalo al compas del canto del pájaro que se escucha afuera del salón.

Koan: De Dónde viene Tu Canto?

Es viernes por la tarde y me dirijo hacia el baño, escucho las tejas moverse, pienso que es el viento, luego el piso y me doy cuenta que estoy en medio de un temblor, pareciera que el temblor es muy afín con el koan. De seguro que las montañas están cantando. Y mis compañeros también. Y las ganas de ir al baño ya pasaron.

 

Ya es de noche y miro hacia el cielo. Un cielo muy diferente al de día, tantas estrellas aparecieron y siempre han estado ahí….el koan sigue siendo mi compañero, es tan fácil decir: - me pongo a cantar y ya!- Pero será ese mi canto, mi único canto? …. Sigo a oscuras, me pregunto: —quien mira a quien? Ellas a mi o yo a ellas?-  No paro de mirarlas!Hipnotizado me doy cuenta de su profundidad. -¿Te has fijado en la profundidad del cielo estrellado?-

 

Quizás no logre descubrir mi canto pero hay algo que resuena dentro de mí al escuchar a mis compañeros, historias pasadas, conflictos familiares, enfermedad, ansiedad, soledad situaciones que no son ajenas y cada vez veo que son tan cercanas. ¿Quizás ese sea el canto? Quien está cantando? quien está escuchando? El pájaro canta, para quién canta el pájaro que se escucha a lo lejos y a la vez tan cerca?

 

Ya es domingo y tenemos una tarea, pareciera que no basta con el koan. Dos preguntas que D nos dio, todo esto resuenan en mi canto aún más , en mi historia.

 

1. ¿Sientes que perteneces al mundo o te sientes separado de él?

Muchas veces me he sentido ajeno a este mundo. Recuerdo mis ganas desde pequeño de salir de la casa o irme a vivir arriba de un árbol o estar en un rincón escondido y mi madre buscándome a gritos. Cuantas veces me imaginé con la posibilidad de poder volar. Por qué Dios no nos hizo con esa habilidad, no habría distancias, no habría contaminación. Solucionaríamos tantos problemas. Pero el mundo me ha mostrado otras caras, lugares, personas , historias gratas y no gratas pero historias al fin y al cabo ….. hay tanto espacio para todo! Y con todo eso de alguna u otra forma no me he sentido aparte del mundo sino que ha resonado en mi , en Mi canto. ¿No es tan malo estar en este mundo, no?

 

2. ¿Cuál es tu prioridad en esta vida?

 

Debería de responder “el amor” pero a veces me suena tan cursi esa palabra, tan difícil, a veces tengo la duda si podré decirla abiertamente y mi primera respuesta es No Sé, no sé si mi prioridad sea el amor, el trabajo, viajar, familia, sueños, etc. Pero cuando digo No Sé, sé que hay algo que esta fuera de mi alcance. Hay una conversación entre un maestro y el discípulo.

M: Qué haces?

D: Hago una peregrinación

M: A dónde vas?

D: No sé

M: El no saber es muy íntimo.

¡Ver la vida tal como es!
Franco Casadio

 

Los colores del atardecer cambian ligeramente mientras escribo. Sonidos únicos como el pájaro que  canta dando termino al día, un día caluroso y la recompensa de hoy te lo regala la vida con la salida de la luna. Ya el calor acabó y ahora el aire fresco entra por mi nariz y el sabor del té se aprecia mucho más. Ya salen los mosquitos y mi cuerpo lo siente, picor, ardor y molestia. Sin embargo estoy quieto dando entrada a todo esto que le llamo vida. Una vida simple, una vida que no necesita nada más. Hay pensamientos, claro que hay! Creo tener problemas, claro que si! Hay emoción,  por supuesto!  Que es lo que me está impulsando a escribir? Mi mente, mi corazón? Es esto a lo que le llamo meditación. Ver la vida tal como es!!! Pero no quiero el mosquito asechando mi oreja! y surge el Koan: No hay nada que no me guste.

Ok, me haré amigo del mosquito, pero no quiero sentir que tengo problemas y entonces llega nuevamente  a mi oreja el koan que dice: Todo es para ti.

 

He podido ver y experimentar como los koans ha entrado en mi vida en los momentos más inesperados, en los momentos que no veía salida, momentos de tristeza, de ansiedad y de no entender nada. Me hacen abrir los ojos, me hacen explorar y me hacen entender el por qué estoy meditando.  Dándole un sentido a todo esto que está pasando  como esa  abeja que bebe el néctar de la flor. Una intimidad única. 

Mi testimonio sobre la practica de la meditación

Zayra Castillejos

 

Meditar fue un parteaguas en mi vida. Ponerle un poco de silencia a mi locura mental fue algo que no había experimentado hasta ese momento. Respirar desde adentro, desde el estómago, me obligó a estar conmigo en mi cuerpo, cuando yo antes estaba en la fantasía de la mente inventando historias, tragedias, locuras, situaciones catastróficas, etc. Todavía lo sigo haciendo, pero puedo detenerme y parar y atender a mi momento: el sonido de afuera y de adentro, los colores y formas de la vida, el movimiento interno y externo, etc.

 

Al principio me revolcó de pies a cabeza, como fue algo que me impactó, me desarmó toda y generó confusión en mí, no entendía nada de lo que D. Allen decía; sólo escuchaba atentamente. En su mensaje había algo que me ponía a pensar y la idea me calaba, por eso me mantuve. Después de cada sesión o retiro de meditación, yo salía otra persona: más callada, menos sociable, más introvertida. Un poco de mi vida así es; sólo que ahora es sin tanto miedo, con una intención, con poder en mi misma. Hasta ese momento entendí la fuerza del silencio. Por eso no lo dejo. Sé que no es fácil cambiar; pero la practica de la meditación ha sido relevante en mi proceso personal junto a la psicoterapia.

 

Creo que a partir de aquí empecé a escuchar, porque no sabía hacerlo: yo deseaba hablar sin permitirme escuchar a las demás personas; también fui bajándole al ritmo acelerado de mi vida porque corría, todo era angustiante y con prisa. Me he frenado en la carrera loca que llevaba.

Durante la meditación me llegan ideas brillantes que anoto cuando termino mi practica. Claro, como mi mente está más tranquila, pueden surgir cosas nuevas. Ya no me irrito fácilmente, sí hay cosas que me molestan, sólo que las veo o escucho con distancia, sin involucrarme.

 

Ahora, me siento por unos minutos y respiro para estar conmigo, para cobrar conciencia de mí, de mi finitud, existencia, presencia, AHORA; es algo que no lo voy a encontrar en nadie o en nada. Esto sólo es una experiencia personal. Mientras más tiempo estoy sentada, puedo llegar a un gozo exquisito, muy sutil, un momento donde yo acaricio mi alma.

Un cielo lleno de estrellas

Olga Grijalva

La meditación ha sido para mi un camino para desarrollar el asombro y la calma. Lo digo porque  pude sentir la experiencia de ser testigo, de ser observadora de  mis creencias y prejuicios, que se llego a extender incluso al momento de mis propias interacciones con otras personas.  De ese modo se me abrió un espacio para mirarme y mirarlos con el corazón y siento que con mayor compasión.  

Me dio la calma para observar mis emociones,  como el enojo, y este fue un largo camino lleno de pequeñas comprensiones día a día en mis relaciones interpersonales,  que asombrosamente me llevó a reconocer  con mas frecuencia, el sabor de otras emociones, como la alegría y el buen humor. 

 

Cuando más me dediqué a la meditación se fue haciendo un espacio más grande entre mis pensamientos  y la sensación de estar ahí. Como el día en que caminando en una calle de mi barrio anterior, “vi y sentí” con mucha plenitud, como una música, el movimiento y sonido de las hojas de los  árboles. O hace no mucho, en que llegué ya oscureciendo a San Luis Beltrán, bajé  por la calle en que está mi casa y alcé la vista al cielo, el manto de estrellas estaba ahí tan vívido, fulgurante y lo sentí en el corazón, me cimbró, como un abrazo y me salieron las lágrimas, celebré por tener la dicha de mirar ese cielo estrellado. 

Where Does Your Song Come From? 

A Retreat Experience by Franco Casadio

The silence is palpable in the hall. There is so much space in it! Everything fits in this moment, my breathing, inhalation and exhalation without effort, the temperature of the room begins to change, sounds in the distance, songs of birds, maybe some noise from the pueblo in the distance, the wind that caresses the trees, the snoring of a roommate and…of course…the mosquito that comes in to visit us…can it be the same one who visited last August?

 

Thoughts ufffff so many, worries it goes without saying, doubts and doubts hahaha, certainly!

 

Is it necessary to empty the mind if in this silence absolutely everything fits? Just inhaling and exhaling with the friendly song of the bird that is heard outside the hall.

 

Koan: Where does your song come from?

 

It is Friday afternoon and, running toward the bathroom, i hear the roof tiles moving. I think it’s the wind but then it’s the floor and I realize that I’m in the middle of an earthquake. It seems the earthquake is in tune with the koan. It’s certain the mountains are singing. And my companions also. The enthusiasm to go to the bathroom passes.

 

Already It’s night and I look up at the sky. It’s a sky very different from the day sky. So many stars appeared and yet they always have been here. The koan continues being my companion, and it’s so easy to say: oh, this is my song. But will this be my song, my unique song? I move on in the dark, asking myself: who is looking at whom? But I don’t stop looking at them, those stars! Hypnotized, I realize their profundity. Have you looked deeply at the profundity, the depth, of the starry night sky?

 

Maybe I don’t get to discover my song but there’s something that resonates inside of me as I listen to my companions: stories from the past, familiar conflicts, illness, anxiety, lonely situations. These stories are not mine, and yet each time I notice they are very near to me. Maybe this is the song? Who is singing? Who is listening? The bird sings. For whom is it singing, this far away bird that is at the same time so near?

 

Now it’s Sunday, and we have some homework. It seems we aren’t done with the koan. D gives us two questions. Everything is echoing in my song even more, in my story. 

 

1. Do you feel you belong to the world or do you feel separated from it? 

 

Many times I have felt I have nothing in common with this world. I remember how I liked as a little boy to leave the house to go live in the top of a tree or be in a hidden corner, my mother looking for me, calling. Many times I imagined myself with the ability to be able to fly. Why didn’t God make us with this ability?There would be no long distances, no pollution. It would be the solution to all our problems. But the world has shown me other faces, other people, stories pleasant and not pleasant but stories in the end…there is so much space for everything! And with all that, in some form or other, I haven’t felt separate from the 

world but instead it has resonated in me, in my song. It is not so bad to be in this world, is it?

 

2. What is your priority in this life?

 

I should respond ‘love’ but at times that word sounds so affected to me, or so difficult. Sometimes I doubt if I could say it openly, so my first response is that I Don’t Know what is my priority. I know there is something that is out of my reach. 

 

There is a conversation between a teacher and student:

 

Teacher: What are you doing?

Student: I’m on pilgrimage.

Teacher: Where are you going?

Student: I don’t know.

Teacher: Not-knowing is very intimate.

To see life as it is!

Franco Casadio

 

The colors of dusk change lightly while I write. Solitary sounds like the bird singing the end of the day, a warm day rewarding itself with the gift of the moon's exit. Already the heat stops and now the fresh air enters through my nostrils, letting me appreciate the flavor of the tea even more. Now the mosquitos come out and my body feels their zealous and bothersome bites. Still, I am calm as I allow entrance to all this that I call life. A simple life, a life that doesn't need anything more. There are thoughts, for sure! I think I have problems, for sure! There is emotion, of course! What is it that is impelling me to write? My mind, my heart? Is this what I call meditation? To see life as it is!! But I don't want the mosquito stalking my ear! And the koan jumps up: there is nothing that I dislike. 

Ok, I will make myself be friends with the mosquito. But I don't want to feel that I have problems, and the koan that says It's for you arrives newly in my ear

I have been able to experience how the koans have entered into my life in the most hopeless moments, in the moments when I cannot see a way out, moments of sadness, of anxiety and of understanding nothing. They make me open my eyes, they make me explore and they make me understand why I am meditating. They make sense of all this that is happening, like this bee that is drinking the nectar of the flower. The only intimacy there is. 

What I have to say about the practice of meditation

Zayra Castillejos

Meditating was a parting of the waters in my life. Putting a little silence in my mental madness was something I hadn’t experienced until that moment. To breathe from inside, from the stomach, forced me to be with myself in my body whereas before I was in fantasies, inventing stories, tragedies, crazy stuff, catastrophes, etc. I still do that but I can stop and pay attention to the moment:  sounds outside and inside, the colors and forms of life, movement internal and external. 

At first it shook me up from head to foot, as if something had hit me. Everything disarmed me and generated confusion. I didn’t understand anything D Allen was saying; I just listened attentively.  In his message there was something that was making me think, that was soaking through me. That’s why I kept going. After each meditation session or retreat I left a different person: quieter, less like socializing, more introverted. Some of my life continued the same, but now without so much fear, with a determination and self confidence. Then came  that moment when I understood the strength of silence. 

I think that after that I started to actually listen, because before I didn’t know how to do that. I always wanted to speak without letting myself listen to other people. I also slowed down the accelerated rhythm of my life, because I was always hurrying, everything caused me anxiety. I have slowed down in the crazy race I was running.

During meditation, shining ideas arrived to me that I wrote down afterwards. Yes, as my mind was clearer new things could arrive. I was not easily irritated. There are things that bother me but I see or hear them with some space, without getting stuck in them. 

Now, I feel what I am feeling for a few minutes and I breathe in order to be with myself, to recover awareness of myself, of my finiteness, existence, presence, NOW. It’s something that I’m not going to find in anybody or anything. This is a unique personal experience. While I am sitting more, I can arrive at an exquisite joy, very subtle, a moment where I caress my soul. 

A star filled sky

Olga Grijalva

Meditation has been for me a way to develop wonder and calm. I say that because I could feel the experience of being a witness, of being the observer of my beliefs and prejudices, and that began to include the moments of my interactions with other people. In that state a space opened in me to look at myself and look at others with a heart and feeling that had more compassion. It gave me a calmness to observe my emotions, like anger. This was a long journey full of small understandings, day by day, about my interpersonal relations, which surprisingly led me to recognize more frequently the flavor of other emotions, like happiness and good humor. 

 

When I dedicated myself more to meditation it made a larger space between my thoughts and the sensation of being there. Like the day when, walking down a street in my previous neighborhood, I ‘felt and saw’ with much fullness, like music, the movement and sound of the leaves of the trees. Or recently when I arrived in the falling dark to San Luis Beltrán, I went down the street where my house is and raised my view to the sky. The blanket of stars was so vivid, bright. I felt it in my heart, it rocked me, like an embrace, and tears flowed, delighted to have the happiness of seeing this star filled sky.

 

Poemínimos a partir del koan “Cuenta las estrellas”

Guadalupe Ángela

 

I.

Quise contar las estrellas

pero me distrajo la luna

con su redondez plena,

su solo ser y estar, 

pasando sin prisa alguna. 

 

II.

No pude contar las estrellas 

porque eran fugaces, 

solo las vi,

atravesar,

como rayos, 

el halo que merodeaba

a la luna. 

Poems after the koan "Count the stars"

by Guadalupe Ángela​

I.

I wanted to count the stars,

but the moon distracted me

with its round fullness,

its thusness,

moving along without any hurry.

II.

I couldn’t count the stars

because they were so fleeting,

I only saw them

like rays of light

crossing

the halo that haunts

the moon. 

El silencio

Por Guadalupe Ángela

 

Probamos el silencio

caminamos en silencio

comimos en silencio

nos sentamos en silencio

pasábamos uno junto a otro en silencio.

 

Entonces, escuchamos los pájaros, 

la paja, los grillos, los pasos, las piedras, 

los goznes de las ventanas, las cuerdas de la hamaca,

la cuchara, el café hirviendo, la mordida en el pan,

las sillas. 

 

La respiración, escuchamos nuestra respiración. 

¿De dónde viene tu canto? 

Por Guadalupe Ángela

 

Esta mañana movía mi cuerpo 

bajo el árbol

había tres pájaros pequeños

que se paseaban de rama en rama

brincaban

y las ramas con su salto

se columpiaban 

como si entraran también en el juego. 

 

Yo estaba boca arriba

y la maestra de yoga dijo: cierren sus ojos

yo los mantuve abiertos mirando

el juego de pájaros y árbol. 

 

Unas horas más tarde,

regresé con mi cámara, 

ya no había pájaros, 

ahora las hojas del árbol

jugaban con el viento.

 

No se veían los pájaros, pero podía escucharlos.  

 

Cerca de ahí, sobre un tronco,

estaba sentado Dennis, 

volteó y me dijo: 

no sé si el canto de los pájaros

está afuera o dentro de mi mente

o si entre los dos creamos el sonido

 

No lo sabíamos, 

pero algo cantaba dentro,

distintas aves, distintos trinos

nos habitaban 

mientras caminamos

a solas

rodeando la laguna.  

The silence

by Guadalupe Ángela

 

We try out the silence

we walk in silence

we eat in silence

we sit in silence

we pass by one another in silence.

 

Then, we listen to the birds,

the straw mats, the crickets, the passings, the stones,

the hinges of the windows, the cords of the hammocks,

the spoon, the boiling coffee, the bite of bread,

the chairs.

 

The breathing, we listen to our breathing.

Where does your song come from?

by Guadalupe Ángela

 

This morning, my body moving 

under the tree,

there were three small birds

meandering from branch to branch

jumping

and the branches were swinging 

with each jump

as if they were also entering into the game.

 

 

I was face up

and the yoga teacher said: close your eyes

I kept them open, watching

the game of the birds and the tree.

 

Some hours later,

I returned with my camera,

already there were no birds,

now the leaves of the tree

were playing with the wind.

 

The birds were not seen, but I could hear them.

 

Near there, on a tree trunk

Dennis was sitting,

he turned and said to me:

I don’t know if the song of the birds

is outside or inside of my mind

or if between the two we create the sound.

 

We don’t know,

but something was singing inside.

different birds, different trills

they inhabit us

while we walk

alone

around the lagoon.

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